Cómo tratar con un cliente borracho, y no morir en el intento.

1 febrero 2017
Publicado por José Sendra Lillo
  • ¿Alguna vez has tenido que lidiar con un cliente borracho? Si es así, ya sabrás que no es una tarea fácil tener a una persona en estas condiciones en tu pub, en el restaurante o bar donde trabajas. No es para nada divertido. Las consecuencias de servir y atender a clientes bajo los efectos del alcohol pueden ser terribles, tanto para los manipuladores de alimentos que allí trabajan como para el resto de la clientela.
Cómo tratar con un cliente borracho, y no morir en el intento.

No vamos a entrar en los límites legales de lo que se considera alcoholemia o no, porque creemos que todos conocéis las normas de tráfico y porque depende de muchos factores: una persona con tasas bajas puede parecer estar bebida y otra, con las mismas tasas, puede parecer sobria. Tampoco vamos a hacer referencia aquel famoso vídeo del programa “Callejeros” en el que una chica hablaba de los diferentes efectos que produce el alcohol en hombres y mujeres.

Una intoxicación por alcohol puede estar causada por muchos factores, pero el principal es el consumo excesivo: después de 4 o 5 copas una persona puede estar un poco borracha. El tipo más común de consumo de alcohol, sobretodo en la juventud, es el consumo excesivo. La gente cada vez se atiborra más en menos tiempo. Principales sufridores: los camareros y, en general, cualquier tipo de manipulador de alimentos que trabaja en la hostelería.

Cómo tratar con un cliente borracho, y no morir en el intento.

Hoy hemos pensado dar un repaso a las distintas formas con las que se puede disminuir la tasa de intoxicación alcohólica, evaluar el nivel de embriaguez de los clientes y responder a los signos de intoxicación y las borracheras.

  1. Ofrece siempre algo de comer cuando tomes nota de las bebidas alcohólicas. Tanto si se trata de cerveza o vino como si hablamos de un combinado o coctel. Desde unos chips, frutos secos, gominolas o una tapa, pueden ser de ayuda para ralentizar y disminuir los efectos del alcohol.
  2. Sirve las bebidas de una en una a cada cliente. Hay consumidores de alcohol que puede que te pidan un chupito y una copa, o varias bebidas. Sírvelas de una en una, será mejor para todos.
  3. Valora ofrecer un vaso de agua con algunas bebidas como chupitos, y recuerda a tus clientes que pueden beberla. El agua va a ser una aliada potente.
  4. Recoge los vasos usados de la barra o la mesa antes de comenzar a servir una nueva ronda. Además de dar una mejor imagen de tu local, lograrás ganar un poco de tiempo entre copa y copa de esos individuos más perjudicados.
  5. Ten en tu carta bebidas o cócteles sin alcohol. Pero, es más, no te avergüences de ellas: ofrécelas. Tomar una copa no tiene por qué implicar beber alcohol.
  6. Es mejor que sirvas las bebidas de una en una y a las personas que te las han pedido que servir una ronda completa para la mesa. Cada uno de tus clientes va a llevar un ritmo diferente y puede que hagas beber más rápido de lo que quisiera a alguien.
  7. Toma nota de las bebidas sólo cuando estés presente. No toleres los gritos ni los signos, ni mucho menos aspavientos. Aunque te pueda parecer que pierdes tiempo vas a ganar en atención, calidad, volumen más bajo en el local y vas a retrasar el consumo de bebidas, lo cual ayudará a evitar borracheras indeseadas. Además, vas a reforzar tu imagen de cara al resto de clientes.
  8. Identifica los signos que alertan de un cliente borracho o en proceso de embriaguez:
    • Problemas al hablar o lengua trabada.
    • Confusión.
    • Dificultad para mantener el equilibrio o caminar zigzagueante.
    • Habilidades motoras disminuidas: le cuesta coordinar, coger el vaso, escribir en el móvil, etc.
    • Discurso sinsentido.
    • Habla gritando o con voz elevada.
    • Uso de lenguaje malsonante, cliente maleducado en muchas ocasiones.
  9. Ten un protocolo de actuación bien establecido con el resto de tus compañeros. Definid cuándo y cómo actuar ante una persona que está molestando al resto, que no se mantiene por sí misma y puede estar al borde del coma etílico. Del mismo modo hay que identificar a aquellos clientes que se pongan violentos y tener localizados los teléfonos de quien debe velar por la seguridad y el orden en el bar.
  10. Ten paciencia y cuidado. Por desgracia, hay mucha gente que padece enfermedades vinculadas a conductas adictivas provocadas por el consumo de alcohol. En muchos casos, estas conductas se traducen en violencia: sé paciente, pero también lleva mucho cuidado con ellos, tu integridad es lo primero.