Cómo evitar la contaminación cruzada en 5 sencillos pasos.

3 mayo 2017
Publicado por José Sendra Lillo
  • En un mundo imaginario, remotamente imaginario, a veces me pregunto por qué la ensalada que sirvió el camarero del bar XXXX (llamadle como queráis) provocó a su cliente un malestar estomacal, náuseas y vómitos. No sólo lo sabemos en este blog, todos sabemos que cuando todos los ingredientes estaban frescos y bien lavados durante la preparación, ¿qué podría fallar? La explicación es muy sencilla pero bastante preocupante para los tiempos que corren: la contaminación cruzada.
Cómo evitar la contaminación cruzada en 5 sencillos pasos.

Cuando los alimentos crudos, especialmente la carne cruda y otros productos crudos procedentes de animales, entran en contacto con alimentos listos para comer, como ensaladas y pasteles, es probable que la contaminación cruzada esté viviendo un momento crucial. Para los neófitos en la materia: la contaminación cruzada es la transferencia de patógenos de un alimento a otro. Sucede todo el tiempo por desgracia, y puede suceder en cualquier lugar, incluso en los mejores restaurantes. También es una de las principales causas de enfermedades transmitidas por alimentos en todo el mundo. Por resumirlo, aparecen contaminantes que no deberían estar ahí y que provienen de otros alimentos, pero que acaban en los alimentos que no tienen nada que ver.

¿Cómo se os queda el cuerpo? Supongo que no muy bien. Aunque tenemos buenas noticias: es fácil prevenir la contaminación cruzada. Ahí van 5 consejos fáciles de cumplir para evitar la contaminación cruzada:

  1. Lavado de manos.

    Quizás el clásico más repetido entre nuestros consejos. Es el primer mandamiento de la seguridad alimentaria y debería ser el primer paso para la inocuidad de los alimentos y en la prevención de la contaminación cruzada no pueden escatimarse esfuerzos. De entre todas las medidas de seguridad de los alimentos, el lavado de manos es el más fácil de hacer. Por lo tanto, pide al personal de tu cocina o de tu empresa que se lave bien las manos con agua y jabón antes y después de manipular los alimentos crudos y, especialmente, después de usar el inodoro. Este simple acto impide que los microbios peligrosos emigren de las manos a los alimentos y, posteriormente, evita la contaminación cruzada entre los alimentos. Usar guantes y cambiarlos durante la producción también es una buena práctica.

 

  1. Diferentes tablas para diferentes alimentos, y quien dice tablas dice zonas.

    Las tablas de corte y otros equipos de preparación de alimentos pueden ser fácilmente contaminadas por patógenos. Para disminuir la posibilidad de que eso suceda, toma dos pasos sencillos: uno, las tablas deben ser lavadas antes y después del uso; Dos, sólo deben usarse para los alimentos para los que están designados (es decir, deben haber tablas de corte separadas para carnes y verduras). Colorear las tablas de cortar y los utensilios para reducir las posibilidades de que se utilicen para los alimentos equivocados es un truco que puede estar al alcance de tu empresa. De esa manera, los trabajadores del obrador o cocina saben que las tablas verdes (por ejemplo) se utilizan para frutas y verduras y las rojas se utilizan para las carnes crudas.

 

Cómo evitar la contaminación cruzada en 5 sencillos pasos.
  1. Desinfectar.

    El lavado no es suficiente porque no puede matar a los microbios que no se lavan. Para ello, las superficies que entran en contacto con los alimentos tales como tablas de cortar, cuchillos y placas deben ser desinfectadas con una solución desinfectante o una temperatura adecuada después de la limpieza. No todos los equipos necesitan ser desinfectados, pero los que entran en contacto con los alimentos deben someterse a este tratamiento.

 

  1. No comer ni fumar.

    La higiene personal es un componente importante en la prevención de la contaminación cruzada. Aparte del lavado de manos regular, los manipuladores de alimentos deben ser obligados a llevar ropa de trabajo limpia, guantes apropiados para la tarea, y las restricciones de pelo. Comer y, especialmente, fumar en el área de trabajo está terminantemente prohibido. Ambas acciones producen pequeñas partículas que podrían contaminar los alimentos y las superficies en contacto con los alimentos.

 

  1. Aplica conceptos básicos de almacenamiento.

    Es decir: aplica el sentido común, mira que nos gusta decírtelo. Almacena los alimentos crudos como la carne y los mariscos por separado de los alimentos que ya no se cocinan. De esta manera, el primer alimento no entrará en contacto con la segunda y la contaminará. De hecho, aunque no lo creas, no es necesario que haya contacto físico para que ocurra la contaminación cruzada: si el líquido de los cangrejos crudos, o de cualquier tipo de alimento, gotea en la ensalada de lechuga, algún pobre cliente probablemente podría enfermar lo suficiente como para ser hospitalizado por intoxicación por Salmonella. Ni que decir tiene que alguien podría terminar en el juzgado.

 ¿Crees que tienes lo que se necesita para ser un manipulador de alimentos? Echa un vistazo al programa de formación de Qualitatis Health y empieza hoy mismo a trabajar más y mejor.